Más allá del cuero: Las nuevas facetas del BDSM

La gente ha encontrado placer en intercambiar poder (o recibir/dar golpes) desde siempre. Uno de los ejemplos más famosos de sexo considerado “más allá de lo vaini” es el Kama Sutra, aunque también está el no tan conocido poema sumerio “El himno de Inanna” que nos comparte tiempos más calientes en los principios de la civilización occidental.


Los orígenes de la comunidad leather (tomada como cara del BDSM gracias a su gran representación en los medios mainstram) son un poco más recientes. El cuán reciente exactamente es todavía motivo de debate. Teorías populares lo ubican en la década de 1940 con la costumbre de usar camperas de cuero en las comunidades motoqueras y luego potenciado por el artista Tom of Finland.

Al día de hoy, el cuero negro es considerado por mucha gente como el uniforme de la comunidad BDSM, quedando esto evidenciado en la importancia que se le da dentro de los reconocimientos dados e incluso honoríficos utilizados dentro del ambiente.


La nueva generación kinky

Parte de este uniforme de cuero, a veces puede llevar a cierto encorsetamiento respecto a los roles y comportamientos esperados. Ojo, no hay nada malo en ello, lejos de eso. Para muchas personas dentro de la comunidad el mundo leather representa un ideal y la celebración de la historia del movimiento que es tanto trágica como hermosa y tiende a ser olvidada al día de hoy.

En el presente vemos cómo se van renovando las generaciones de practicantes, quienes en vez de rebelarse contra la comunidad leather, la expanden y enriquecen: A veces con la vestimenta, a veces con el comportamiento, a veces con las actividades, pero siempre con el eje central que une a toda la comunidad, jugando de una manera sensata y consensuada.

A continuación algunas nuevas caras del BDSM y qué pueden implicar para el futuro de la comunidad kinky.


Haditas fantasía

Así como algunas personas prefieren sus escenas oscuras e inquietantes, esta gente prefiere brillos, glitter, risitas y polvo de hadas. Los juegos que pueden ofrecer -o tomar- son tan intensos como cualquier otra práctica BDSM, solo que encontrando la diversión en colores vibrantes y actitudes más juguetonas. A veces estos juegos involucran Age play pero también puede ser una cuestión más de actitud que de un rol en sí mismo.


Shibari

Atar gente es otra parte del BDSM que viene dando vueltas en el mundo hace muuucho tiempo, con el arte japonés de esto -Kinbaku- teniendo sus raíces en el período Edo (desde el 1600 hasta aprox medíados del 1800). La apreciación occidental de esto, conocida como shibari, es relativamente reciente pero no para de ganar popularidad. Para muchas personas lo que diferencia el shibari de otras formas de BDSM es el foco en la estética y los intercambios de poder: Le rigger no solo topea, sino que lo hace artísticamente.


Bichitos mágicos

Codo a codo con las haditas tenemos este tipo de juegos de rol que también abraza una estética más colorida y lúdica, incorporando mucho elementos de cosplay. Este nuevo tipo de BDSM tiene raíces en el gran crecimiento de la cultura otaku, aunque también apreciando personajes de animación occidental. Es por esto que al día de hoy no es raro encontrar versiones kinky de personajes como My little pony. Parecido a las haditas, puede haber juegos de edad involucrados y las personas que lo practican tienden a aprovechar estos espacios de ternura para abrazar vulnerabilidades a través de sus personajes.


Juegos a distancia

Hasta hace poco disfrutar de actividades BDSM con alguien que no viva en la misma ciudad -o a una distancia accesible- era un dolor de cabeza. Con la llegada del internet aparecieron plataformas como Facetime, Skype o incluso apps que permiten controlar juguetes.

Esas herramientas permiten a les top estar presentes verbalmente o incluso “tocar” virtualmente a sus bottoms. Claro, no es lo mismo que estar en un mismo cuarto, pero para quienes viven en zonas alejadas o están buscando una forma muy específica de juego que no encuentran en su zona, esto puede ser una gran manera de tener una experiencia BDSM linda.


Dinámicas flexibles

Para muchas personas el mundo BDSM tiene una grieta clara: De un lado están les Dominantes y tops, del otro les subs y bottoms. En el medio están les switches, quienes disfrutan de ambos aspectos. Así como la idea del género se ha vuelto más fluída, permitiendo a la gente ser una versión más genuina de sí mismes al experimentar nuevas expresiones de género, hay quienes llevaron esto a las comunidades BDSM para probar nuevos e interesantes roles y actividades kinkys.

Esto puede abarcar desde une Dom/me que ordena a su sub impactarle con una cane hasta escenas de intercambio de poder donde los roles son flexibles en pos de la comodidad de las personas involucradas. Esto puede parecer caótico, pero también una forma liberadora de practicar BDSM para quienes sienten los arquetipos tradicionales demasiado estructurantes.


Juegos a espirituales

El BDSM puede ser una poderosa experiencia tanto sexual como emocional. Para muches, también profundamente espiritual. Las formas que esta espiritualidad puede tomar son extremamente variadas: Hay quienes integran una religión específica, mientras que para otres puede ser un ritual único y personal. Lo que tienen en común es que utilizan las prácticas fetichistas para trascender sus mentes o incluso irse a otro planeta. También existe gente que lo vive como un hechizo: Una manera de afectar positivamente sus vidas y las de quienes les rodean.



Más allá del cuero negro

La cultura del cuero, como se mencionó previamente, emergió en parte de los clubs motoqueros a finales de la segunda guerra mundial. Al día de hoy para mucha gente es un poderoso símbolo de orgullo y respeto que probablemente se mantenga en ese status por siempre.

Peeero también la comunidad está creciendo, cambiando y evolucionando: Estamos viendo cómo emergen -a falta de un mejor término- nuevas opciones de vivir el BDSM.


Las prácticas fetichistas pueden ser cuero negro, pero también pueden ser haditas juguetonas, ataduras elegantes, ponies brillantes, algo tecnológico, una manera de conectar con el cosmos o escenas con roles difusos.

El mundo, especialmente el BDSM, está lleno de posibilidades. Esa es su belleza. Mientras se haga de una manera segura, sana y consensuada, puede ser cualquier cosa que vos quieras.


Así que ponete tus prendas de cuero -o tus alitas de hada- y ponete a jugar <3


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